Thursday, June 19, 2014

Documentary - Aral: el Mar Perdido (Aral: The lost Sea)



Aral: the Lost Sea (Aral: el Mar Perdido) by Isabel Coixet (Spain, 2010, 25 min). Go to the link http://vimeo.com/19443245 for the Video.

This documentary by Isabel Coixet produced for the "We Are Water Foundation" focuses on the ecological disaster associated with the of the Aral Sea in Central Asia. The Aral was, just 50 years ago, the fourth largest lake in the world, with 66,000 square kilometers, sadly today most of the area which was once the Aral has become a vast desert knowm as the Aral Kum.

In Spanish/en español:

Aral. El mar perdido. Un documental de Isabel Coixet. Para el vídeo ir a  El Mar Perdido

El proceso de desecación del Mar de Aral es uno de los mayores desastres ecológicos de la historia de Asia Central. Entre 1954 y 1960, el gobierno de la antigua URSS, con la intención de cultivar algodón en la región, ordenó la construcción de un canal de 500 km de longitud que tomaría un tercio del agua del río Amu Daria para una enorme extensión de tierra irrigada. La necesidad cada vez mayor de agua, debida a la mala gestión de su transporte y a la falta de previsión y eficiencia del riego, supuso tomar agua de más ríos que desembocaban en el Mar de Aral.

Por ello, en los años ochenta, el agua que llegaba a puerto era tan sólo un 10% del caudal de 1960 y el Mar de Aral empezó un proceso de desecación. En consecuencia, el Mar de Aral ocupa actualmente la mitad de su superficie original y su volumen se ha visto reducido a una cuarta parte, el 95% de los embalses y humedales cercanos se han convertido en desiertos y más de 50 lagos de los deltas, con una superficie de 60.000 hectáreas, se han secado.

En lo que respecta al clima, esta desecación ha eliminado el efecto de amortiguador que ejercía la zona en su entorno, por lo que los inviernos y los veranos se han hecho más duros, con el consiguiente aumento de sequías graves. La acción del viento ha desplazado toneladas de arena salinizada, que procede del fondo de la zona desecada, a una distancia de hasta 200 km, lo que ha agravado drásticamente la situación.